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	<title>La lechuza &#187; Argentina</title>
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	<description>Fragmentos para leer, mirar y escuchar...</description>
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		<title>La velocidad de las cosas &#8211; Rodrigo Fresán</title>
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		<pubDate>Mon, 30 Nov 2009 01:40:10 +0000</pubDate>
		<dc:creator>julieta</dc:creator>
				<category><![CDATA[GENERAL]]></category>
		<category><![CDATA[NO FICCION]]></category>
		<category><![CDATA[Rodrigo Fresán]]></category>
		<category><![CDATA[Argentina]]></category>
		<category><![CDATA[Muerte]]></category>

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		<description><![CDATA[Los muertos, los fantasmas, los recuerdos y los desvaríos son el material que alimenta esta reunión de cuentos atrapantes, angustiosos y polémicos. Fresán suena tan argentino&#8230;. y sus personajes son la gente que cruzamos todos los días, y les pasan nuestras cosas, cosas que Fresán cuenta magistralmente.
 QUIERO (necesito) decirlo sin vueltas: este libro me resultó [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-size: 100%; color: #ff0000">Los muertos, los fantasmas, los recuerdos y los desvaríos son el material que alimenta esta reunión de cuentos atrapantes, angustiosos y polémicos. <a href="http://rodrigofresan.blogspot.com/" target="_blank">Fresán</a> suena tan argentino&#8230;. y sus personajes son la gente que cruzamos todos los días, y les pasan nuestras cosas, cosas que Fresán cuenta magistralmente.</span></p>
<p> <a href="http://www.literatura.org/Fresan/rfC2.html" target="_blank">QUIERO (necesito) decirlo sin vueltas: este libro me resultó fascinante   (Eduardo Gudiño Kieffer).</a></p>
<p><img class="aligncenter size-full wp-image-375" title="lamuerte" src="http://julietacrivisqui.com.ar/wp-content/uploads/2009/11/lamuerte.jpg" alt="lamuerte" width="500" height="405" /></p>
<p>Yo fui a la guerra y la guerra vino a mí. Las islas.<br />
El escritor cuyo nombre, por obvia elegancia y comprensible prudencia, prefiero omitir, se entusiasma un tanto demasiado cuando se entera de que yo estuve en la guerra de las islas, en el Atlántico sur. Nunca entendí el entusiasmo que sienten los intelectuales por el campo de batalla. La guerra es aburrida y no tiene ninguna estructura comprensible a no ser que se la vea desde lejos y mucho tiempo después. Una guerra es sólo más o menos comprensible una vez que ha terminado. Muchos pensarán que la guerra como territorio es un sitio ideal para el desarrollo y profesionalización de un joven hijo de puta. No es cierto. El caos de la batall, la imprecisión de fronteras y comportamientos alterando mapas y minutos no permiten esa quietud ordenada, ese lustroso piso de mármol donde el hijo de puta danza amparado por San Tapey-tap, patrón de los bailarines de zapateo americano.<br />
No recuerdo mucho de lo ocurrido en las islas, poca cosa. Un soldado que no paraba de hablar sobre los Roling Stone fue injustamente castigado por haber robado un chocolate que, en realidad, había ido a descansar entre las paredes de mi estómago. Otro mató a un gurka y se suicidó el día de la rendción de nuestras gloriosas tropas. No duró mucho todo el asunto, no hubo demasiado tiempo.  En realidad, tampoco hubo demasiada nieve.  Una llovizna más parecida a caspa fría que otra cosa.  En las islas, yo estaba a cargo de los cadáveres.</p>
<p>de &#8220;Monólogo para hijo de puta con ballenas y hermanita fantasma&#8221;</p>
<p><img class="aligncenter size-full wp-image-333" title="iconolibro" src="http://julietacrivisqui.com.ar/wp-content/uploads/2009/03/iconolibro.jpg" alt="iconolibro" width="54" height="54" /><span style="font-size: 100%; color: #ff0000">La velocidad de las cosas &#8211; Rodrigo Fresán &#8211; Editorial Debolsillo &#8211; 2006</span></p>
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		<title>Grombrowicz por Sábato: la Inmadurez y la Forma</title>
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		<pubDate>Tue, 01 Apr 2008 23:36:33 +0000</pubDate>
		<dc:creator>julieta</dc:creator>
				<category><![CDATA[Ernesto Sabato]]></category>
		<category><![CDATA[GENERAL]]></category>
		<category><![CDATA[Gombrowicz Witold]]></category>
		<category><![CDATA[NO FICCION]]></category>
		<category><![CDATA[Argentina]]></category>
		<category><![CDATA[Gombrowicz]]></category>
		<category><![CDATA[Sabato]]></category>

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		<description><![CDATA[Encontré este prefacio a &#8220;Fredydurke&#8221;, de Witold Gombrowicz, escrito por el maestro Sábato.  Me explicó muchas cosas de una argentina conocida y muchas veces inexplicable; se las recomiendo.


Tampoco creo arriesgado suponer que lo que Gombrowicz llama la Inmadurez no es otra cosa que el espíritu dionisíaco, la potencia oscura, que desde abajo, como fuerza [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em><span style="font-size: 100%; color: #ff0000;">Encontré este prefacio a &#8220;Fredydurke&#8221;, de Witold Gombrowicz, escrito por el maestro Sábato.  Me explicó muchas cosas de una argentina conocida y muchas veces inexplicable; se las recomiendo.</span></em></p>
<p><em></em></p>
<p><em><a href="http://julietacrivisqui.com.ar/wp-content/uploads/2008/04/wagner2a.jpg"><img class="alignnone size-medium wp-image-137" title="wagner2a" src="http://julietacrivisqui.com.ar/wp-content/uploads/2008/04/wagner2a-278x300.jpg" alt="" width="278" height="300" /></a></em></p>
<p><strong><span style="font-size: 100%; ">Tampoco creo arriesgado suponer que lo que Gombrowicz llama la Inmadurez no es otra cosa que el espíritu dionisíaco, la potencia oscura, que desde abajo, como fuerza inferior (en el sentido psíquico y hasta teológico del vocablo, no en el sentido ético) presiona y a menudo rompe la máscara, es decir la persona, la Forma que la convivencia y la sociedad nos obliga a adoptar (una y otra vez, porque nos es imposible sobrevivir sino mediante máscaras o formas).<br />
Y así como la Inmadurez es la vida (y por lo tanto la adolescencia, el circo, el absurdo, el romanticismo, la desmesura y lo barroco), la Forma es la Madurez, pero también la fosilización, la retórica y en definitiva la muerte; una muerte (curiosa dialéctica de la existencia) que nos es imprescindible para vivir y entendernos. Hasta el punto que el mismo dionisíaco Gombrowicz debe acceder a ello, intentando finalmente expresar su caos y su ambigüedad mediante una obra de arte; que, como toda obra de arte, en última instancia es un orden, una Forma.</span></strong></p>
<p><strong>Forma que al mismo tiempo que expresa a Gombrowicz, como a todo artista, también lo traiciona e intenta agotarlo; motivo por el cual el poeta o novelista necesita lanzarse a la creación de otra obra, y luego de otra y así ad infinitum; resultando de ese modo que el creador es superior a su obra misma, al menos hasta el momento de su muerte física. &#8230;</strong></p>
<p><strong>Hay, en fin, un aspecto en las ideas de Gombrowicz que lo hace particularmente útil para nosotros los argentinos. &#8230; Es que nuestro país, como Polonia, forma parte de lo que en su lenguaje podríamos llamar Territorio de la Inmadurez.</strong></p>
<p><em><a href="http://julietacrivisqui.com.ar/wp-content/uploads/2008/04/wagner-9b6.jpg"><img class="alignnone size-medium wp-image-148" title="wagner-9b6" src="http://julietacrivisqui.com.ar/wp-content/uploads/2008/04/wagner-9b6.jpg" alt="" width="258" height="271" /></a></em></p>
<p><span style="font-size: 85%; font-family: Verdana; color: #ff0000;"><em><a title="El ortiba" href="http://www.elortiba.org/gombr.html#Ferdydurke__" target="_blank">Texto completo aqui</a></em></span></p>
<p><em>Las fotos son hermosas piezas cerámicas del Museo Antropológico Emilio y Duncan Wagner, de Santiago  del Estero.</em></p>
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