Una atrapante novela de Saramago ( Portugal - 1922) donde hay un solo nombre: José, y a su alrededor una historia pueblerina y maravillosa

La decisión de José apareció dos días después. En general no se dice que una decisión nos aparece, las personas son tan celosas de su identidad, por vaga que sea, y de su autoridad, por poca que tengan, que prefieren dar a entender que reflexionaron antes de dar el último paso, que ponderaron los pros y los contras, que sopesaron las posibilidades y las alternativas, y que, al cabo de un intenso trabajo mental, tomaron finalmente la decisión. Hay que decir que estas cosas nunca ocurren así.

Me recuerda nuestro conflicto gobierno - campo, no?

A nadie se le pasa por la cabeza la idea de comer sin sentir suficiente apetito y el apetito no depende de la voluntad de cada uno, se forma por sí mismo, resulta de las objetivas necesidades del cuerpo, es un problema físico-químico cuya solución, de un modo más o menos satisfactoria, será encontrada en el contenido del plato….

Además, si persistiésemos en afirmar que somos nosotros quienes tomamos nuestras decisiones, tendríamos que comenzar dilucidando, discerniendo, distinguiendo, quién es, en nosotros, aquel que tomó la decisión y quién es el que después la cumplirá, operaciones imposibles donde las haya. En rigor,no tomamos decisiones, son las decisiones las que nos toman a nosotros. La prueba la encontramos en que nos pasamos la vida ejecutando los más diversos actos sin que cada uno vaya precedido de reflexión, de valoración, de cálculo, al final del cual, y sólo entonces, nos declararíamos en condiciones de decidir si iremos a almorzar, a comprar el periódico o a buscar a la mujer desconocida.

“Yo soy un hombre hecho de papel” - J.Saramago

Este tema de la identificación que desarrolla la novela tiene, sin dudas, origen en su biografía:

“Leyendo algunos detalles de su vida, me encontré con un dato sorprendente: el Premio Nóbel de Literatura, no conoció su nombre completo sino hasta su primer día de escuela, fue allí que el pequeño José (hijo de María da Piedade y de José de Sousa) descubrió que su nombre completo era José de Sousa Saramago.
Es que en el registro civil en el que fue anotado, el empleado agregó a su apellido el sobrenombre con el que se conocía a su familia: Saramago.
Esta es la denominación que se le daba en Azhinaga, su pueblo natal, a una hierba utilizada como alimento por la gente pobre.”

Entrevista completa en:

http://www.escribirte.com.ar/destacados/saramago/noticias/357.htm

Y para seguir disfrutando de Saramago:“Sobre el nombre y la identidad: Sin papeles”

Todos los nombres ” - José Saramago - Editorial Punto de Lectura - España - 2000