“El artista” de Oscar Wilde es uno de esos cuentos brevísimos que se leen en 2 minutos y quedan elaborándose en la cabeza durante mucho tiempo, encontrándoles distintos colores a las metáforas. Algo parecido pasa con los objetos de Videla, simples a primera vista, llenos de otros mensajes como el fluir de la arena que produce el vuelo del hombre atado….

Juan Andres Videla - “sin título” - 1.999
El artista
Una tarde, a su espíritu le sobrevino el deseo de labrar la imagen de El placer que dura un instante. Y salió al mundo en busca de bronce, pues sólo en bronce la concebía.
Mas todo el bronce del mundo había desaparecido. Y en ninguna parte pudo hallar siquiera un poco, salvo el bronce de la imagen de El pesar que perdura para siempre.
Pero esa imagen estaba en su poder, y con sus propias manos la había labrado y colocado en la tumba del ser a quien más había amado en la vida. Sobre la tumba de los restos de su ser más amado había puesto esa imagen labrada por él, como muestra del eterno amor de un hombre y como símbolo del pesar que por siempre perdura. En todo el mundo no había bronce, salvo el de esa imagen.
Entonces él tomó la imagen labrada por él, la metió dentro de un gran horno y la entregó al fuego.
Y con el bronce de la imagen de El pesar que perdura para siempre labró la imagen de El placer que dura un instante.
![]()
El pescador y su alma - Oscar Wilde - Losada (1999)