El Subcomandante y el Rock
- 09.04.08
- GENERAL, Subcomandante Marcos, México
- 4 Comments
“Cuando parece que no queda nada, quedan los principios”.
Don Durito de la Lacandona, un libro con tapa de cuento infantil ( y dibujitos naif), profundo y poético, escrito por el Subcomandante Marcos, donde un escarabajo (Don Durito) de la Selva Lacandona es el caballero andante, y el Sub es Sancho. Es difícil elegir fragmentos para mostrarlo, hay que leerlo entero!
“No hay nada más insensato en el México de hoy que ser indígena, o joven rockero o caballero andante o escarabajo” dice Durito, “así que el más insensato de los Mexicanos es tu servilleta, porque soy las cinco cosas y algunas más que no vienen al caso o a la posdata. El rock mexicano es un crítico irreverente e imprudente”…
Les propongo escuchar Rock Mexicano mientras siguen leyendo:
“Por ese complicado juego de espejos que es la vida en México fuera del círculo del poder, el pasamontañas y una paz renombrada se encuentran en jóvenes que no tienen nada en común que no sea el fastidio por la inmovilidad y el ansia de ser mejores”, dice Durito que sostiene con firmeza la tesis de que la sensatez es como las corbatas: una horca elegante que cambia con la moda. Explica que la sensatez hace del amor, la música y la vida (”sí, en ese orden” advierte Durito) un manual de instrucciones con abundantes notas de pie de página, y produce inapetencia sexual. “Además de otras tristezas que padecemos, Sancho”.

Madrugada. Ciudad de México. Por las calles aledañas al Zócalo deambula Durito… Nadie ve a Durito por la sencilla razón de que, en esta ciudad, nadie ve a nadie.
“Esta ciudad está enferma,- me escribe Durito- está enferma de soledad y de miedo. Cuando su enfermedad haga crisis, será su cura. Esta sociedad colectiva, multiplicada en millones y potenciada, terminará por encontrarse y encontrar la razón de su impotencia. Entonces, y sólo entonces, esta ciudad perderá el gris que la viste y se adornará con cintas de colores que abundan en provincia.
Vive esta ciudad un juego cruel de espejos, pero el juego de los espejos es inútil y estéril si no hay un cristal como meta. Basta entenderlo y, como dijo no sé quién, luchar y empezar a ser felices.
Me vuelvo, prepara el tabaco y el insomnio. Hay mucho que contarte, Sancho” – termina de escribir Durito.
Amanece. Unas notas de piano acompañan al día que llega y Durito se marcha. Al Oriente, el Sol es como una piedra rompiendo el cristal de la mañana…
Vale de nuevo. Salud y dejad la redención para los espejos huecos.
El Sub levantándose del piano y buscando, desconcertado entre tantos espejos, la puerta de salida… ¿o de entrada?
Para leer más: Qué tan grande es el mundo? , Sexta Declaración de la Selva Lacandona
“Don Durito de la Lacandona” – Subcomandante Insurgente Marcos - Editorial San Cristobal de las Casas, Centro de Información y Análisis de Chiapas – México – 2005

Llegué a tu blog y descubrí bastantes cosas interesantes. Hace varios minutos que estoy viendo tus artículos. Tu dirección ya está en mi Google Reader. Si tienes minutos libres, accede a mi blog. Nos mantenemos en contacto!
Encontré tu blog por pura casualidad y me gustó mucho el contenido que publicas. Estuve leyendo por un rato largo. Ya mismo te agrego al RSS. Si estás aburrido, date una vuelta por mi blog. Suerte!
Artículo muy interesante. Visita mi blog si quieres. Suerte!
Códices