Hay algo mejor que el humor de Les Luthiers? Les recomiendo una vueltita por las páginas que festejan sus 40 años de impecable trabajo.

Y para muestra, una entrevista al cantautor Manuel Darío!
MM: Ahora vamos a recordar a un famoso cantautor: Manuel Darío, ídolo de la música popular; un artista que ha vendido millones de discos, ha llenado estadios con sus recitales. Veremos justamente fragmentos de esos recitales, también la grabación de una entrevista en la que Manuel Darío cuenta su vida, y testimonios de gente que lo ha conocido de cerca. Y lo recordamos hoy, porque como todos saben en estos días se cumple un triste aniversario: veinte años, veinte años ya del trágico día en que Manuel Darío… comenzó a cantar en público.
DR: Cuando te veo
me late el corazón
cuando te veo
me late el corazón
cuando no te veo
también me late
¡qué suerte!
¡qué suerte!
¡Con esta canción gané el primer premio del congreso de Cardiología!
CLP: Yo soy el que mejor conoce a Manuel Darío, he sido su representante todos estos años. Lo que más me atrae de sus canciones es su riqueza en concepto; en concepto de mi porcentaje. Es asombroso su éxito en general, pero quienes más lo comprenden son los jóvenes, los muy jóvenes: de cuatro a seis años.
DR: Yo nací en el seno de una familia muy humilde, en casa éramos muy pobres, y tuve que empezar a trabajar siendo muy pequeño; desde entonces ya componía canciones… bastante geniales, la verdad; uno de mis primeros trabajos fue en un puestito de venta de frutas y verduras, y una de mis primeras canciones decía:
Vuelvo a ti tras larga espera…
¡pera, jugosa la pera!
Mientras componía las canciones, vendía la mercancía… eran peras.
Ven a mí,
de mi mano tómate
¡tomate, tomate!
Jogosos los tomates
Esta lluvia a mí me empapa
¡lluvia!
A veces me equivocaba, también.
Pero la verdad es que yo soy lo que soy, tengo el éxito que tengo gracias a tanta gente que creyó en mi talento; por ejemplo en casa tuve muchísimo apoyo de mis padres… Mis padres…
MM: Nosotros somos los padres de Manuel Darío (abrazado a Maronna)
CNC: Y yo soy la madre.
MM: No, nosotros somos los padres de Manuel Darío… no, lo que pasa es que está oscuro… uno se confunde…
CNC: Josecito me decía cuando era chiquito, pobre, me decía… bueno, para mí siempre va a ser Josecito, ¿eh?, no “Manuel Darío”, como le dicen ahora… me decía: “mamá, me encanta tocar la guitarra”, oh, se pasaba el día “praticando”, ¡ay!: “cuando sea grande quiero ser cantautor, cantautor”, me decía… en aquel entonces era un sueño imposible.
MM: Sí, sueño imposible… en casa ninguno “podíamo” dormir.
CNC: ¿Te acordás, viejo, cuando cumplió quince años? Vos mismo le regalaste su primera guitarra
MM: Sí, se la quité, y la regalé.
DR: Sí, mis padres me apoyaron siempre muchísimo siempre. Mamá es la de barba. Ella me dice Josecito porque me llamo José, “Manuel Darío” es mi seudónimo. Manuel Darío: como el poeta, el de las rimas de “Bécket”: “Y yo que la llevé al río creyendo que era mozuela”, “Setenta balcones y ninguna flor”, “Ser o no ser, esa es la cuestión”… y tantas otras compuso.
Hubo mucha gente que creyó en mi talento, como mi primera maestra, la señorita Jorgelina, ella también creía en mí.
JM: Manuel Darío era un niño muy especial; ya de pequeño se destacaba de los demás… era muy burro.
DR: La señorita Jorgelina… cómo me comprendía, jamás me reprochó que faltara a clase, es más, me pedía que faltara. Cómo lloró cuando repetí primer grado.
JM: Ay, sí, pero pobrecito, cómo sufrió…jamás lo pudo superar… el primer grado.
DR: La primera maestra, el primer amor imposible, y así fue, ella estaba enamorada de mí a pesar de la diferencia de edad… yo era mucho mayor. Y cuando estaba a punto de pasar a segundo grado tuve que optar: la música o seguir mis estudios…
JM: ¡La música, la música!
DR: La señorita Jorgelina me impulsó a seguir con la música porque creía en mi talento. Al principio las cosas me fueron muy difíciles, pasé hambre, pero de a poco empecé a vender algunos discos, después vendí la radio de papá, el reloj… uno de mis primeros éxitos fue “Esa mujer me hace sufrir”, todavía hay gente que lo recuerda…
CLP: Y sí, hay gente muy rencorosa.
DR: Esa mujer me hace sufrir
ante su vista
quiero hablarle y no puedo
quiero hablarle y no puedo
esa mujer me hace sufrir
esa mujer… es mi dentista
CLP: No se puede negar que Manuel Darío sabe conmover a su público; tiene muy claros sus objetivos: sus canciones tristes son para llorar, y sus canciones alegres… también son para llorar.
DR: Al principio los críticos no me comprendían, pero con el tiempo me han ido aceptando cada vez más; sin ir más lejos, el crítico de la Gaceta del Espectáculo elogió la calidad y la cantidad de mi producción.
CLP: Dice el crítico: “En su obra la cantidad no va en desmedro de la calidad, todo lo contrario: va en desmedro. Su capacidad de producción es asombrosa, trabaja constantemente, como si no pudiera dejar de componer; y uno se pregunta: ¿no podría dejar de componer?”
DR: Te quiero más que a mi vida
mi vida, eres tú
pero si mi vida eres tú
y yo te quiero
más que a mi vida
quiere decir
que te quiero más que a ti misma
Qué filosófica esta canción ¿eh? ¡Yo no la entiendo!
Con la siguiente canción conquisté el mercado de los Estados Unidos.
Me enamoré en Ohio
a lo lejos canta un gallo
shalalalá la la
Bella muchacha de Texas,
¿por qué te vas y me “dexas”?
shalalalá la la
Pero la mujer de Nevada
es la más agraciada,
shalalalá
la mujer de Connecticut
es la más… “eclécticat”
shalalalá
y la mujer de Utah…
¡también!
Link: www.leslu.net
Link: www.lesluthiers.com
One Response for "Les luthiers y las letras"
Hola, la verdad que este articulo confirmo lo que ya antes pensaba, no me gusta nada de los ” lesluthiers “, no me agradan este tipo de cosas, saludos.
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