La Lechuza - Letra y Música

Fragmentos para leer, mirar y escuchar…

Jueves
May 1,2008

Hoy, día del Trabajador, quiero recordar a esa gente que labura por las cosas de la Cultura, que no son más que las cosas que nos allimentan el espíritu cada día. Primero un video de Jaman que se llama “Tango o muerte” ( espantoso título puesto por algún extranjero.), que muestra una calle con música y una viejita cualquiera que, al final, resuelve el problema. Gracias a ella!

Orquesta Tipica - Tango or Death

Y ahora, la prosa genial de Macedonio Fernández (BsAs 1874-1952) con un fragmento de una carta a Xul Solar

Buenos Aires, ca. octubre-noviembre de 1927

Jueves

Xul Solar

Hágase heroico de trabajo creativo para que lo veamos pronto en nombradía; es usted una de las más puras singularidades personales del mundo humano actual; siéntese a pensar o escribir con audacia heroica y siga el consejo de William James [al margen izquierdo, en sentido transversal:] de trabajar sin hacer caso de desganos, sensaciones torpes fisiológicas, temores y otros sentimientos. Es fácil; en 10 minutos de trabajo cualquier malestar se borra. Recuérdeme este tema el Sábado, que tengo algo que decirle….

Y Macedonio nuevamente en un brindis para Norah Lange

Todos los trabajadores artistas han mostrado antojos raros en sus horas laboriosas: Víctor Hugo, que escribía un libro por año, no se sentía fuerte para comenzarlo hasta que no había concluido de vivir todo ese año sin pensar en nada; Núñez de Arce no tomaba la pluma sin ponerse… mal escritor al punto, lo que explica por qué escribía tan bien; Balzac no empezaba a escribir sin tener cerca de sí la ausencia en viaje a Europa de su suegra (ya se entiende que el viaje a Europa de una francesa es venir a la Pampa); Colón no descubría continentes, o lo hacía enteramente de mal humor, si no se los ponían por delante impidiéndole seguir la redondez hasta el Asia; lo que hubiera a derecha o izquierda no lo descubría; a Gautier el vacío en la cabeza era la sensación sin la cual no podía llenar la primer página (la vez que se inspiró más fue citando supo que la sociedad de críticos parisienses, estafada por un rematador, había comprado para su balneario una isla de antropófagos); y el ocioso Byron al comenzar a trabajar no hacía nada: pasaba tantos años sin reflexionar en cosa alguna que cuando quería retratarse no acertaba con la postura de pensar.
Yo no puedo improvisar sin ponerme los anteojos de leer y sostener una hoja escrita delante: la seguridad que siento de no decir nada imprevisto, de compromiso, me da inspiración.
Si yo dijera todo lo que de encantadora tiene Norah Lange, si hiciera conocer qué sentido de la vocación de sensibilidad hay en su trato personal, qué elegante es su línea lanzándose del diminuto pie a esconderse en el nido de su cabellera metálica, el vuelo expresivo de su querida fisonomía, lo que hay de leal en su amistad, lo que hay de medido y de sin freno en sus andares, sus conductas, sus prudencias de hacendosa y ahorrativa, su mansedumbre ante una existencia de labor insípida obligada, su alegría merecida del sábado y el domingo libres, sus desprendimientos de dinero, de su dinerito tan contado y menudo en su carterita, ante una lista de colecta en obsequio de algún compañero de arte, sus despreocupados ímpetus y alegrías en la bohemia; si yo dijera cómo la quieren Evar Méndez, Scalabrini, Galtier, Bernárdez, Borges, Marechal, Xul Solar, y… (no es éste el momento, ante tanto rival, para una “declaración” mía; y además Norah me dijo hace tiempo, la primera vez:
“Vuelva usted cuando tenga veinte años menos”; ¡cómo me conoció el defecto! ¿Por qué me quedé tanto tiempo habiendo tanta luz, hoy que se abusa tanto de la iluminación? Y además, ¿dónde no estará iluminado si está Norah? No fue exigente, sin embargo: solo veinte años menos. ¿Cuánto tiempo necesitaré para retrasar veinte años?

Xul Solar

La acuarela de Xul Solar es de Literaberinto

Link :www.elortiba.org/macedonio.html

Link: www.macedonio.net/critical/macxul.htm

Lunes
Abr 14,2008

La siesta es un ícono sagrado en Santiago, y Ricardo Sgoifo la alimenta con sus “Ocurrencias”.

En la rueda de la siesta, si no entre las mesas del bar, o bajo la sombra propicia de una tipa, es cuando Sgoifo asume su papel de juglaría. Su palabra une ágil un recuerdo y un poema, una madura reflexión ante un micrófono y un aro-aro, historia cultural y ciudadanía, y ese particular modo de ser y estar que llamamos “santiagueño”. (del prólogo de Alberto Tasso)

Hay veces que el cielo de Vinará semeja venirse encima del suelo. Éste se estremece ante la posibilidad y la tierra suelta del tiempo de seca se arremolina, viborea y dispara, como temiendo aquel derramamiento del cielo sobre el suelo. Pero no ocurre el presagio aquel. Los hombres y mujeres del lugar, levantando sus miradas sobre el cielo amenazante, lo sostienen. Le impiden caer. Queda el cielo donde el cielo, y abajo el suelo se confunde con los pobladores para impetrar por la lluvia, para rogar por las cosechas, para bendecir la vida… Hoy el cielo estaba entrecortado por nubes pasajeras. La luz, con ser intensa, no lo era al punto de lo intolerable. Y los caminos presentían …


El artículo se llama “Sábato en Vinará”, del libro “Ocurrencias - para leer a la siesta -”, de Ricardo Sgoifo, Ediciones Graffika, (2007). Y la pintura es “La paciencia” de Georges Braque, uno de los 3 genios del cubismo, con Picasso y Juan Gris. (aquí su biografía).

Sábado
Abr 5,2008

Mucho se ha dicho sobre este problema que duró más de 20 días, y aún no está resuelto. Creo que esta carta de Dr. Montenegro es lo más claro que leí al respecto.

REHENES DE MONSANTO (O COMO BRAMAN LAS CACEROLAS LLENAS DE SOJA DEL OBELISCO, Y NADIE OYE LAS CACEROLAS SIN TIERRA DE SANTIAGO DEL ESTERO).

Dedicado a la gente del Mocase, y a los expulsados por
la soja, la codicia, la ineptitud de los gobiernos,
las topadoras y los plaguicidas.

Por

Dr. Raúl A. Montenegro, Biólogo.
Premio Nóbel Alternativo (Estocolmo, Suecia) Presidente de FUNAM.
Profesor Titular de Biología Evolutiva en la Universidad Nacional de Córdoba (Argentina).

Qué duro es sentirse minoría en un país de falsas mayorías. Qué duro es ver que el gobierno nacional y los ruralistas luchan entre sí cuando son cómplices necesarios del país sojero. Qué duro es ver cacerolas relucientes y llenas de soja RR en el asfalto civilizado de Buenos Aires. Que duro es ver las cacerolas renegridas y sin tierra de los campesinos de Santiago del Estero.

Que duro es ver a los estudiantes de universidades argentinas con sus carteles de apoyo a los ruralistas en huelga, como si Monsanto y el Che Guevara pudieran darse la mano.

Que duro es recordar que esas cacerolas relucientes, esos estudiantes movilizados y esas familias temerosas del desabastecimiento no salieron a la calle cuando los terratenientes de este siglo XXI expulsaron a familias y pueblos enteros para plantar su soja maldita.

Qué duro es ver la furia ruralista al amparo de reyes sojeros como el Grupo Grobocopatel

Qué duro es ver el rostro reseco de Doña Juana expulsada, de doña Juana sin tierra, de doña Juana con sus muertos bajo la soja.

Qué duro es ver que se cortan las rutas para que China y Europa no dejen de tener soja fresca, y para que Monsanto no deje de vender sus semillas y sus agroquímicos.

Qué duro es comprobar, con los dientes apretados, y con el corazón desierto y sin bosques, que nadie habló en nombre de los indígenas expulsados de sus territorios, de sus plantas medicinales, de su cultura y de su tiempo para que la soja y el glifosato sean los nuevos algarrobos y los nuevos duendes del monte.

Qué duro es ver con las manos y tocar con los ojos que nadie habló en nombre de los campesinos
echados a topadora limpia, a bastonazos y a decisiones judiciales sin justicia para que ingresen el endosulfán, las promotoras de Basf y las palas mecánicas con aire acondicionado.

Qué duro es saber que nadie habló en nombre del suelo destruido por la soja y por el cóctel de plaguicidas.

Qué duro es comprobar que muchos productores, gobiernos y ciudadanos no saben que los suelos solo son fabricados por los bosques y ambientes nativos, y nunca por los cultivos industriales.

Qué duro es saber que para fabricar 2,5 centímetros de suelo en ambientes templados hacen falta de 700 a 1200 años, y que la soja los romperá en mucho menos tiempo.

Qué duro es recordar que el 80% de los bosques nativos ya fue destrozado, y que funcionarios y productores no ven o no quieren ver que la única forma de tener un país más sustentable es conservar al mismo tiempo superficies equivalentes de ambientes naturales y de cultivos diversificados.

Qué duro es observar cómo se extingue el campesino que convivía con el monte, y cómo lo
reemplaza una gran empresa agrícola que empieza irónicamente sus actividades destruyendo ese monte.
Qué duro es ver que el monocultivo de la soja refleja el monocultivo de cerebros, la ineptitud de los
funcionarios públicos y el silencio de la gente buena.
Qué duro es saber que miles de Argentinos están expuestos a las bajas dosis de plaguicidas, y que miles de personas enferman y mueren para que China y Europa puedan alimentar su ganado con soja.

Qué duro es saber que las bajas dosis de glifosato, endosulfán, 2,4 D y otros plaguicidas pueden alterar el sistema hormonal de bebés, niños, adolescentes y adultos, y que no sabemos cuántos de ellos enfermaron y murieron por culpa de las bajas dosis porque el estado no hace estudios epidemiológicos.

Qué duro es saber que los bosques y ambientes nativos se desmoronan, que las cuencas hídricas donde se fabrica el agua son invadidas por cultivos, y que Argentina está exportando su genocidio sojero a la Amazonia Boliviana.

Qué duro es comprobar que las cacerolas relucientes son más fáciles de sacar que las topadoras y el monocultivo.

Qué duro es comprobar que en nombre de las exportaciones se violan todos los días, impunemente, los derechos de generaciones de Argentinos que todavía no nacieron.

Qué duro es ver las imágenes por televisión, los piquetes y las cacerolas mientras las almas sin tierra de los campesinos y los indígenas no tienen imágenes, ni piquetes, ni cacerolas que los defiendan.

Qué duro es comprobar que estas reflexiones escritas a medianoche solo circularán en la casi clandestinidad mientras Monsanto gira sus divisas a Estados Unidos, mientras las topadoras desmontan miles de hectáreas en nuestro chaco semiárido para que rápidamente tengamos 19 millones de hectáreas plantadas con soja, y mientras miles de niños argentinos duermen sin saber que su sangre tiene plaguicidas, y que su país alguna vez tuvo bosques que fabricaban suelo y conservaban agua.
Muy cerca de ellos las cacerolas abolladas vuelven a la cocina.

Dr. Raul A. Montenegro, Biologo
Presidente de FUNAM
Premio Nobel Alternativo 2004 (RLA-Estocolmo, Suecia).
Profesor
Titular de Biologia Evolutiva,
Universidad Nacional de Cordoba (Argentina)

Responder a:
montenegro@funam.org.ar

FUNAM
Fundación para la defensa del ambiente
Environment Defense Foundation.
Casilla de Correo 83
Correo Central, (5000) Córdoba, Argentina.

Tel: +54-351-4690282 (Funam)
Tel: +54-3543-422236 (home)
Fax: +54-3543-422236
Email: funam@funam.org.ar
Web: www.funam.org.ar

FUNAM es una ONG fundada en 1982.
Tiene status consultivo en ECOSOC y CSD (Naciones
Unidas, Nueva York).
FUNAM es Premio Global 500 de Naciones Unidas (1987).
Miembro de RENACE.

Y para terminar, una inspirada chacarera del Duende Garnica: El olvidau

Martes
Abr 1,2008

Encontré este prefacio a “Fredydurke”, de Witold Gombrowicz, escrito por el maestro Sábato. Me explicó muchas cosas de una argentina conocida y muchas veces inexplicable; se las recomiendo.

Tampoco creo arriesgado suponer que lo que Gombrowicz llama la Inmadurez no es otra cosa que el espíritu dionisíaco, la potencia oscura, que desde abajo, como fuerza inferior (en el sentido psíquico y hasta teológico del vocablo, no en el sentido ético) presiona y a menudo rompe la máscara, es decir la persona, la Forma que la convivencia y la sociedad nos obliga a adoptar (una y otra vez, porque nos es imposible sobrevivir sino mediante máscaras o formas).
Y así como la Inmadurez es la vida (y por lo tanto la adolescencia, el circo, el absurdo, el romanticismo, la desmesura y lo barroco), la Forma es la Madurez, pero también la fosilización, la retórica y en definitiva la muerte; una muerte (curiosa dialéctica de la existencia) que nos es imprescindible para vivir y entendernos. Hasta el punto que el mismo dionisíaco Gombrowicz debe acceder a ello, intentando finalmente expresar su caos y su ambigüedad mediante una obra de arte; que, como toda obra de arte, en última instancia es un orden, una Forma.

Forma que al mismo tiempo que expresa a Gombrowicz, como a todo artista, también lo traiciona e intenta agotarlo; motivo por el cual el poeta o novelista necesita lanzarse a la creación de otra obra, y luego de otra y así ad infinitum; resultando de ese modo que el creador es superior a su obra misma, al menos hasta el momento de su muerte física. …

Hay, en fin, un aspecto en las ideas de Gombrowicz que lo hace particularmente útil para nosotros los argentinos. … Es que nuestro país, como Polonia, forma parte de lo que en su lenguaje podríamos llamar Territorio de la Inmadurez.

Texto completo aqui

Las fotos son hermosas piezas cerámicas del Museo Antropológico Emilio y Duncan Wagner, de Santiago del Estero.

Miércoles
Mar 26,2008

“Los Gritos del Diablo” es un libro áspero y profundo, como el monte santiagueño. Estos conflictos del campo que hoy nos sacuden me hicieron acordar a su Reynaldo y sus Salamancas. Y a Yupanqui que rinde un homenaje a Cachilo Diaz tocando “la humilde”

“Las rengueras del alma si que son fieras, mi amigo… Uno siempre en bretes… así nomá es… aquí nadie es libre… mi amigo”
Anda Reynaldo, aquel changuito que, silbando vidalas, lloraba los cercos, el rancho, los callejones, a sus hermanos y a su “mama”. Después de saltar del tren carguero aprenderá que “dende que la vida es vida, uno, con un codo se codia con la vida, y con el otro se codia con la muerte”.
Ellos, los campesinos empobrecidos, se fueron desobedeciendo al alma; ella qué iba a dejarlos solos, por ayudarlos anda templando el filo de las hachas.
Los que pueden, vuelven ; otros quedan para hacerse tierra, vencidos como el quebracho, entre picadas, guaridas y madrigueras.
Los que pueden, vuelven, están “agrandando el pueblo”. Empezaron por el Potrero de los Taboada. Desde que han abierto el canal de Maco, los Maquito, Cardozos, La Vuelta, no riegan. Apenas “dejan que tome la hacienda”. El agua va pal sur… Para ai tienen muchas tierras. Están secas las acequias…
De allí, también se han ido. Están “agrandando el pueblo”, pero no lo agrandan por dentro.
¿Por eso los ranchos “del pueblo” no son de paja, ramas y barro como los del monte, como los del cerco? Los del pueblo son de lonas, latas, chapas y tablas; anémicos, flacos como “el pueblo”.

mural2.jpg

Quisiera mostrar aquí la escultura de Roberto Delgado (hijo) que se llama “el alma del quebracho”, y está en nuestro Museo de Bellas Artes “Ramón Gomez Cornet”. Clik aquí para pasear por el Museo.

iconolibro.jpg“Los Gritos del Diablo” - Próspero Peralta - Quipu Imprenta Editorial - 2001 -